33 municipios unidos por la historia del último rey nazarí.
Descendemos hacia el sur a través del Valle de Lecrín. Entre cítricos, acequias y laderas verdes, avanzamos en un entorno sereno y cercano, acompañados por la presencia constante del agua.
Nos adentramos en la Alpujarra desde Órgiva y Lanjarón. El paisaje se eleva y se transforma, recorriendo pueblos blancos y caminos que atraviesan una geografía marcada por la tradición y la vida en la montaña.
Continuamos nuestra ruta hacia la Contraviesa, donde la serranía se deslumbra con el mar. Un territorio tranquilo y luminoso que conecta la montaña con la cercanía del Mediterráneo.